martes, 27 de octubre de 2020

Poder de decisión


 En muchos momentos de tu vida, vas a encontrarte indefenso, débil, sofocado por sentimientos que no sabías que existían pero que simplemente te hunden en una profunda tristeza.

No sabes qué hacer, no quieres hablarlo, no quieres salir, no quieres comer, no quieres escuchar, no quieres absolutamente nada, sientes como si estuvieras viviendo dentro de un cuarto pequeño totalmente negro y vacío.

Esto ya lo has escuchado, nuestra mente es muy poderosa, y por esa razón también nos hace muy frágiles, nuestros pensamientos y penas pueden derrumbarnos, pero también nos pueden hacer las personas más fuertes.

Los pensamientos negativos, el encierro, esa confusión de sentirnos solos y sin salida son momentáneos, son parte de un efecto – reacción por situaciones en nuestra vida que nos ponen a prueba, pueden ser eternos y llegar a ser graves sino los percibimos a tiempo, la diferencia esencial entre esta duración está en el poder de decisión.

Somos realmente seres muy complejos, cada uno muy diferente al otro, vemos algo, pero a través de ojos distintos y todo cambia, un mismo individuo puede observar el mismo panorama, pero en tiempos distintos y ya no lo verá igual, todo cambia, somos parte de un todo que vive transformándose y eso nos transforma. El poder de decisión, así también, no es algo que todos manejemos por igual, hay quienes simplemente no lo toman porque ven en su camino un solo sendero y se dejan fluir por él, y los que sí, que con cierta intención buscan cambiar su destino y tomar control, ya sea a algo positivo o negativo en sus vidas.

Sea cual sea el camino que se tome, siempre es mejor tomar control, pero para hacerlo tenemos que trabajar en nuestra seguridad, en nuestra autoestima, en el dominio de nuestras emociones y en los valores que marcan nuestra vida, ¿por qué debemos trabajar en todo esto? Principalmente porque la decisión es nuestra, y no lo sería con la falta de estos aspectos, debemos convertirnos en personas seguras, fuertes, capaces de reconocer el juego al que muchas veces nuestra mente nos hace entrar y decidir.

sábado, 10 de octubre de 2020

Salud mental



El momento en el que vivimos ha hecho que la salud mental tome de pronto el lugar que siempre debió tener. Nos hemos preguntado siempre por qué tantos feminicidios, por qué tantas violaciones, maltratos, violencia, odio, y, no es nada complicado, nuestra salud mental ha sido por mucho tiempo olvidada.

La educación, la forma en la que nos crían, si hay amor o no en nuestro hogar, el abandono, el ambiente cálido o frío en nuestra familia, los traumas que hemos podido haber pasado, todo esto afecta en la personalidad que vamos formando y por consiguiente en nuestra salud mental, que no es otra cosa que el buen manejo de nuestras emociones, el control de nuestros pensamientos y nuestra interacción con los demás.

Es importante que en nuestro camino de aprendizaje la autovaloración sea un tema primordial ya que, la base de nuestra seguridad recae justamente ahí, en la autoestima. La manera positiva en la que nos miremos, la idea que tengamos de nosotros mismos, el hecho de querernos y respetarnos tal y como somos, esa forma positiva de valorarnos nos brinda seguridad para tener una salud mental controlada y para poder vivir una vida en armonía con los demás.

Como nos dice el reconocido psicólogo y escritor Walter Riso; “enamorarse de uno mismo es una conducta casi de conservación de la especie; una especie que no se quiere a sí mismo se descuida” y hace énfasis especial en no llevar el amor propio al extremo del narcicismo, pues se trata en sí de amarte, pero sin excluir a los demás.

Una alta autoestima también nos permite conocernos completamente, saber perfectamente qué nos afecta de manera positiva y negativa, qué nos gusta y nos disgusta, conocernos a tal punto de poder vivir plenamente y de forma positiva.

Esta visión positiva, además, nos brinda todas las herramientas necesarias para poder cumplir todo lo que nos propongamos, es decir, que teniendo una alta autoestima estamos más cerca para conseguir nuestras metas.

¿Y qué hago con las cosas que no me gustan de mí? Pues parte de conseguir y trabajar constantemente una alta autoestima es aceptarse, ya hemos podido trabajar el autoconocimiento que nos permite darnos cuenta de nuestras fortalezas y debilidades y potenciar justamente lo que nos hace destacar y simplemente debemos aceptar nuestras debilidades como tales y trabajar en ellas regularmente sin ofuscarnos.

Si bien, nuestras experiencias en la infancia y la forma en la que hemos crecido afectan de manera directa nuestra personalidad y forma de comportarnos, no es definitiva. Podemos trabajar día a día nuestra autoestima, manejar poco a poco el control de nuestras emociones y llegar a conseguir con trabajo constante una adecuada salud mental.

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Amigos que no son amigos?

Nunca les ha pasado, que por cosas de la vida se encuentran solos en un momento y comienzan a preguntarse mil cosas, una de ellas: ¿por qué ya no tienen esa cercanía con esa persona, esa que por mucho tiempo pensaron era la amiga que estaría con ustedes 4ever and ever y con la que compartirían todo? Sé que muchos cuentan con esa persona a pesar de los años y la distancia pero sé también que muchos no. Pues bien, hablaremos de los que no tienen a esa persona, su besty, su uña y mugre, su compinche, su best friend, su confidente, etc, etc… Hay muchas razones que hacen que esto pase, que esa confianza y comodidad con esa persona se convierta en poco tiempo…bueno, en nada, porque simplemente pasa a ser una persona más, alguien con la que puedes hablar de vez en cuando pero con la que ya es difícil compartir ciertas cosas importantes en tu vida. A veces una de las razones puede ser “la pareja” ¡PAM PAM PAM! El hecho de que tu amiga comience una relación de todas maneras te va a distanciar de tu best friend, a veces no mucho pero otras totalmente y, si tú te encuentras solo mucho más. Sus salidas ya no serán las mismas, pasarás a ser la tercera persona, la segunda opción en la foto para fb, la segunda a la que etiquetará, ni hablar de la foto de perfil, ¡olvídate! En fin, digamos que lograste superar la etapa del novio nuevo, que es un "must keep" para colmo, y siguen siendo las mejores amigas del mundo y beyond pues aquí viene la segunda razón “el trabajo”. Cuándo ha sido el trabajo un problema?, !por favor! es simplemente un medio que nos ayuda a realizarnos profesionalmente, a crecer como personas y economicamente, blah blah pero no! Los trabajos se convierten en tu segundo hogar, pasas prácticamente todo el día ahí, en los trabajos habituales descansas los fines de semana y punto, a tu salida muchas veces estás cansado para hacer cosas, prefieres ver una película en tu casa y dormir. Aquí viene otra vez el lugar que ocupas para tu amiga, los fines de semana preferirá estar con su “nuevo novio” que para estas alturas ya no es tan nuevo, sigue su familia; lógico la familia es importante; y bueno…después tú. Ya no es tanto la salida en la que se contaban los updates de la semana, o las salidas a una disco totalmente divertidas, no, ahora es más como las salidas en las que si sigues sola tu besty y su considerado galán intentarán encontrar a tu alma gemela, es decir, una salida súper incómoda donde tratarán venderte como ganado. Pasaste estas dos etapas y sigues teniendo a tu amiga digamos cerca, pues bien, viene la 3era razón, la definitiva, la decisiva: “los nuevos amigos” ¡auch! Los “nuevos amigos” son lo peor, y si eres una persona no tan “entradora” olvídate, perdiste. A estas alturas tu amiga con amigos nuevos, emparejados para hacer un poco más decisiva la cosa ya ni te llama. Si son amigos del mismo trabajo, uff, ni qué decir, temas de conversación no muy variados y de los que seguramente no puedes participar, si tratas de cambiar de tema por algo más digamos, coyuntural, te durará unos minutos hasta que comiencen a recordar a aquel compañero, que por supuesto no conoces, que quedó en ridículo el otro día… Como decía, tu amiga ya no contará tanto contigo para sus salidas, cada una irá por su lado, fines de semana, feriados, fiestas…ya son grupos diferentes, en los cumpleaños se saludarán deseándose los mejores deseos del mundo y listo…y así su amiga incondicional pasará a ser no tan incondicional y por la ley de la vida alguien más aparecerá para llenar ese lugar o descubrirás algún amigo/amiga que en verdad era el incondicional desde siempre. FIN

viernes, 28 de diciembre de 2012

¿Fin del mundo o 2013?

No sé si es por tanta habladuría sobre “el fin del mundo”, “el cambio de una era”, “el fin de todo como lo conocemos”, en fin…me animé a volver a escribir, digamos que “el fin” no es lo mio. Para serles sincera, el 2012 no fue el mejor año ni para mí ni para los míos, sin ánimos de reclamar nada, simplemente fue un mal año en varios sentidos, está acabando de manera tranquila, pero mejor que acabe y comience uno nuevo. Estaba re leyendo el post que escribí a fines del 2011 pidiendo como siempre que el siguiente año sea mucho mejor, la verdad es que creo que no le hice caso a ese post, donde decía que de los errores se aprende, que algunas cosas duelen, cansan, te debilitan pero no te matan y con el tiempo lo superas para por fin mirar hacia atrás y verlos como recuerdos y hasta reírte de cómo te lamentabas y llorabas por todos los rincones. Bueno, como decía no le hice caso, comencé el 2012 hundida en lo mismo, sin aprender de la caída, me duró unos cuántos meses más darme cuenta de las cosas, decepcionarme una vez más y darme fuerte contra la pared para poder ver la realidad como verdaderamente era, fue como magia, lo imagino como si mi corazón paralizado y gris hubiera vuelto a palpitar fuertemente y a tener un color intensamente rojo, sentía que había sol todos los días y no dejaba de comentar a mis amigas “ya entendí” “ya lo superé” “ya está”, poco tiempo después me di cuenta por qué tenía que haber pasado por eso, por qué tenía que haber estado triste…típico eso que dicen; “después de la tormenta siempre llega la calma”, llegó mucho más que eso, llegó el amor dulce, el protector, la tranquilidad completa. Supongo que toda historia de amor es intensa, tranquila, complicada, pero uno se da cuenta cuando está con la persona correcta en cierto momento y pienso que ahora lo estoy.
Comenzando el post odiaba el 2012, no negaré que quiero que termine para abrirme a tanto proyecto pueda, pero lo cierto es que le debo mucho a ese año, ahora sé por experiencia que nada es para siempre, aunque ame las historias de Disney y todos los finales felices de películas románticas sé que en la realidad el “and they lived happily ever after” viene seguido de un “to be continued” y estoy de acuerdo.

lunes, 2 de enero de 2012

Adiós 2011



Los últimos días del año 2011 lo estuve odiando, queriendo que se terminara y que no volviera jamás, lo cierto es, que me enseñó bastante.

No fue tan malo, debo aceptar, y como todos dicen absolutamente de todo se aprende. Y sí que aprendí, aprendí en síntesis a ser fuerte y creo que la fortaleza no es algo tan fácil de conseguir, cada decepción, pérdida, cambio, todo, me hizo dar cuenta que no es un punto final, siempre existen puntos suspensivos. Es algo complicado darse cuenta en ese momento que cada cambio que se da en contra de nuestra voluntad tiene un sentido, siempre la vida nos lleva por diversos caminos y nunca entendemos qué hacemos ahí hasta que de pronto entendemos todo, cual película despertamos un día y vemos todo claro, como si alguien hubiera movido una pieza para que después de un tiempo (largo o corto) descubramos por qué sucedieron así las cosas.

Aprendí que muchas veces no podemos darnos el lujo de hundirnos, no sirve de mucho y los demás nos necesitan, hay que ser fuertes no solo por nosotros sino por los demás, aprendí que los errores duelen, pesan y cambian todo.
Me di cuenta del amor que hay en las personas, ese amor desinteresado que te da tranquilidad y te hace respirar sin que tu corazón se agite desesperado. Pero también entendí que así como viene, va.

Siempre supe que la verdad es lo único que puedes decir así duela y sientas que es más complicado de esa manera.

Vamos a ver qué trae el 2012…

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ilumíname



Segundo día con luz en Lima. El cielo dejó de ser gris por unos días, debe ser la llegada de la primavera.

Normalmente los días soleados me alegran, me hacen sonreír, me sacan del aburrimiento, me motivan a realizar planes que pensé eran utópicos, esta vez, no diré que no sonreí, literalmente el sol me iluminó el día pero hay cosas que hasta la grandiosa luminosidad de este inmenso astro no logra hacer brillar.

Es increíble cómo una palabra, mal dicha o mal interpretada, puede quedar impregnada en la memoria, cómo puede una frase repetirse y repetirse en nuestra cabeza de manera que lo que nosotros verdaderamente creemos se esfuma por un momento.

Será la inseguridad que en menor o mayor proporción cada uno tiene? Debe existir una mínima duda acerca de nosotros mismos que nos hace cuestionar las opiniones de los demás hacía nosotros. No sucede siempre claro, digamos que un comentario sin bases, sin mayor fundamento no nos hará tambalear respecto a nuestras ideas, pero algo con argumento? Una idea tan bien presentada con un soporte razonable, podría quebrar a cualquiera, aunque sea por un segundo, hacernos dudar.

Lo que me recuerda a la película estrenada meses atrás “El Origen” o “Inception”, en la que tratan de introducir una idea a alguien a través de su subconsciente, de modo tal que cambie toda percepción que este individuo tenía, en la película de un tema concreto, pero pueden imaginarse que sin darnos cuenta nuestras ideas no sean nuestras? Que lo que pensamos creer en verdad es una creencia impuesta?

Aún no se ha descubierto tal cosa, por lo menos que sea de conocimiento público, pero diariamente la sociedad nos impone ciertos pensamientos, ciertas ideas…e igual que en la película de Di Caprio nadie lo nota.

Supongo que no sería mala idea despertar de vez en cuando.

jueves, 19 de agosto de 2010

¿Qué es la vida sino un sueño?


Alguien me contaba que después de un gran viaje que tuvo, de toda esa nueva experiencia, de todo ese aprendizaje, de todo ese redescubrimiento de sí mismo, llegaba con la idea de cambiar.

¿Cambiar él? ¿Cambiar las cosas a su alrededor?

Pues sí, él llegaba cambiado, podría decir cien veces que era el mismo de siempre con nuevas ideas pero en realidad ésas ideas eran lo que lo hacían diferente.

Durante su regreso, estaba emocionado, emocionado de regresar, emocionado de todo lo que vivió, emocionado por las ideas y sueños que tanto esperaba consumar.

La emoción se iba desvaneciendo conforme pasaban los días, las caras de las personas aquí no le transmitían esa felicidad, esas ganas de querer más, esas ganas de soñar.
Una sonrisa no servía de nada, las personas no la correspondían, las miradas eran vacías, como decía él, no tenían ese brillo en los ojos.

Pero, ¿qué era? Acaso las personas ya no sueñan? Acaso las preocupaciones, la dura realidad en la que vivimos nos han alejado de lo fascinante y gratificante que es soñar? Acaso pensamos que son los sueños nada más que distracciones? Que son fantasías que simplemente nos alejan de la realidad?

No, no puede ser eso. Los sueños son lo primero, son el comienzo de nuestros planes, son el inicio de nuestras ideas, son proyecciones, muchas veces exageradas pero para soñar no hay límites, no hay barreras.

Pero parece que es eso justamente lo que hace que no soñemos, las barreras.

Mientras se piensa cada vez más en grande aparecen más y más obstáculos, nos elevamos un poco de la tierra y el peso de nuestro pesimismo nos baja nuevamente sin dejarnos volar libres y ligeros entre las ideas.

Que vuelva ese brillo a nuestros ojos, que nuestra mirada refleje ganas, ganas de querer, ganas de hacer, ganas de soñar, porque al final que es la vida sino un sueño.