lunes, 20 de abril de 2009

¡Basta ya!


¡Basta ya!, es la frase que Luis Hinojosa, abogado de la actriz y modelo Angie Jibaja, no dejaba de repetir frente al “trampay”, en el que se muestra a una supuesta Jibaja de vuelta a las andanzas, presentado por la periodista Magaly Medina la semana pasada.
Como primera crítica debo decir que la Sra. Medina se va alejando cada vez más de lo que es hacer periodismo.
El afán del rating ciertamente la transforma de tal manera que ni siquiera por poner su libertad en juego se detiene a preguntarse si lo que presenta es verídico o no.
Empecemos por partes, el periodismo de investigación es sencillamente la obtención de algún hecho noticioso sin tener fuentes abiertas disponibles, de ahí la investigación, con la característica sumamente importante de que los hechos sean veraces.
Es evidente que el “equipo de investigación” de la Medina no conoce mucho de periodismo, se basan en llamadas anónimas para acudir a ciertos hechos que ni siquiera comprueban por ellos mismos, ya que comprobar implica asegurarse de que el hecho en cuestión sea real como también implica un seguimiento y todas las acciones posibles que nos lleven a poder afirmar con veracidad alguna acusación o noticia.
Parece que la confianza en su equipo la hace seguir tropezando, pero lamentablemente no se trata de un error tan simple. El delito de difamación (por el que fue acusada varias veces y sentenciada a cárcel efectiva la última vez), es tan grave como cualquier delito. Atentar contra la honra de las personas no es cosa de juego y tiene consecuencias.
Magaly Medina conoce las consecuencias, pasó los últimos meses del año pasado privada de su libertad por asegurar hechos falsos y perjudicar la imagen de una persona.
Esta vez no fue diferente, a pesar de tener la premisa de que cuando cometes un delito se paga, sea quien fueres, se vio envuelta nuevamente en la difamación.
Si bien mandó un mensaje algo desesperado en su supuesta disculpa a la modelo Angie Jibaja, diciendo:
“De canera a canera jamás voy a desear que vuelvas otra vez a la cárcel”.
(Lo cual en otras palabras era una petición para que ella no vuelva a Santa Mónica), eso era lo que podría haber pasado con la modelo de no haberse descubierto la falsedad del ampay.

Esperemos que estos sucesos dejen de repetirse, el público televidente no merece recibir más televisión basura y las personas, públicas o no, tienen derecho a que su imagen no se vea perjudicada por falsas habladurías.

lunes, 6 de abril de 2009

¡Ayuda a la salud del Planeta!



Sólo para recordarles que el planeta nos necesita y sin duda nosotros a él.
Ahorremos energía, no es difícil.

Apaga y desenchufa los aparatos eléctricos que no estés utilizando.

¡Camina! Es saludable, no uses el carro para distancias cortas.

¿Sabías que el hábito de tirar basura por las calles te convierte en sucio?
No es agradable, ni siquiera es práctico, bota tus desperdicios en los tachos de basura o guárdalos y deséchalos en casa (obviamente en los tachos).

¡Toma baños cortos! Vamos, ¿es necesario tomar baños de una hora para limpiarte?, no lo creo.

Aprendamos a convivir para poder sobrevivir.

Sólo recordé


¡Cómo es que el tiempo pasa y no espera!

Uno mira hacia atrás y sonríe, sonríe al recordar un amor pasajero, sonríe al recordar la inocencia con la que miraba las cosas, sonríe por los errores que cometió y por la desesperación que sintió en esos momentos cuando un problema parecía no tener solución.

Sonreímos porque ese pasado, ya es pasado, y todo lo que sucedió nos trajo hasta aquí, con rasguños y moretones pero hasta el día de hoy al fin.

Vale sentir nostalgia, vale entristecer por unos segundos, vale soltar, tal vez, alguna que otra lágrima y es que, aquellos momentos no volverán, no importa cuánto lo deseemos, cuánto lo extrañemos.
Es nuestro video más sagrado, aunque para ir un poco con la actualidad, nuestro DVD añorado. Podemos verlo cuando queramos, reírnos y recordar las cosas y personas con las que compartimos tanto, pero no es algo en lo que podamos participar, ya no.

Todos siempre se han preguntado o se preguntan, ¿Qué hubiera pasado si...?, y comienzan a imaginar lo distintas que serían sus vidas. Puede ser divertido si lo hacen con el fin de divagar y entretenerse un rato con la mejor novela que existe (sus vidas), pero si sólo se hacen esa pregunta para lamentar las decisiones tomadas años atrás, con el fin de que alguna hada madrina aterrice y cambie su pasado, bueno, algo anda mal.

Ya es una frase muy conocida (y muy cierta) la de "uno aprende de sus errores", no conozco ninguna que diga, si te equivocas retrocedes el tiempo y solución asegurada. No existe tal cosa, como tampoco existe un sólo camino, siempre hay más de uno y siempre el mejor cuesta más.