jueves, 2 de julio de 2009

Por fin, ¡¡terminé!!


Desde los tiempos de cole, cuando aun yo estaba en primaria, veía todos los años a las del último año llorar por su partida. Lloraban en las actuaciones del día de la madre, del día del padre y yo la verdad no comprendía eso muy bien, me ponía a pensar…de repente también se van de su casa y nunca más verán a sus padres. Para esas fechas entonaban canciones algo trágicas y lo más triste era ver a algunas alumnas que no tenían a sus padres ahí, no estaban con ellas para compartir el final de una etapa importante (aunque desde mi perspectiva en ese momento era importante porque por fin podrías estudiar lo que quisieras).

Algo curioso y muy cómico era ver a las mismas alumnas que durante todo el último año escolar habían odiado y rajado a más no poder de sus profesores, llorar y no poder despegarse de ellos en su último día de colegio, supongo que es comprensible porque al final pasaron 11 años con ellos, pero no deja de ser una escena muy divertida.

Al final me tocó a mí, durante todo el 5to de secundaria esperaba con muchas ansias Diciembre, no sentía pena ni por mis profesores, ni por mis compañeras, ni por el colegio en sí. Quizás tenía una visión distinta a las demás, yo tenía claro que era momento de irme, no tenía por qué extrañar a mis amigas del cole porque sabía que las seguiría viendo, no con la frecuencia con lo que lo hacía en ese momento pero en fin, la vida siempre nos lleva por caminos separados. Los recuerdos y vivencias que viví en mi etapa escolar quedarán ahí, pero no pretendía quedarme en el colegio por siempre.

Escoger el nombre de la promoción, la casaca, el lugar de la fiesta y el lugar a donde iríamos de viaje de promo fue todo un desastre. Lo que pensamos antes que sería divertido fue toda una desgracia, algo que creo yo separó a la promoción con peleas irrelevantes, tal vez por eso me sentí aliviada de que el año terminara.

Eso sí, extrañamente no derramé ni una sola lágrima el día en el que cantamos todas juntas la canción de Diego Torres “Tratar de estar mejor”, quizás porque no le encontraba mucha relación, solo la parte de los momentos vividos y los recuerdos que siempre quedarán… y que todo fue porque quisimos estar de nuevo en este lugar…me hacían entristecer un poco, supongo que trataba con muchas ganas de relacionarlo con el colegio.

Lo que resultó más raro aun fue que el día de la madre, ese día que durante años me pregunté por qué las chicas lloran si no se van de casa tan solo terminan la secundaria, lloré.

Entonábamos nada menos que la canción de Alejandra Guzmán “Te esperaba” a coro con nuestras madres, ¡por Dios! Me vaya o no del colegio cantar esa canción con mi madre era con el fin de vernos a las dos al final abrazadas y entre lágrimas.

Al terminar ese año estaba ansiosa por comenzar la universidad, hasta ese momento tenía la idea que era completamente distinto a estar en el colegio. Lo que vino después es otra historia…