jueves, 11 de febrero de 2010

Sex o no sex he ahí el dilema


El tema del sexo siempre genera múltiples opiniones y en estas épocas en las que el sexo está tan sobredimensionado hay muchas cosas que quedan fuera.

Es como cuando comienzas algo nuevo, digamos que nos compramos el Play, todo es fantástico, nos quedamos pegados horas de horas, nos divertimos PERO nos hablan y no escuchamos, dejamos de hacer cosas importantes y al final siempre terminamos cagándo algo. Obviamente sería de otra manera si todo fuera equilibrado, el pobre Play 3 es un juego no tiene culpa alguna, digamos que el sexo también es un juego, libre de culpa.

Tranquilos chicos, que en este post no voy a acusarlos a ustedes de nada.
En verdad es muy simple, cuando se tiene una relación estable y no falta nada, el sexo se convierte en un instrumento más de diversión, de conexión, de comunicación en la pareja y todo debería marchar estupendamente, digo debería porque en realidad son tantas cosas las que podrían llevar a una relación abajo, pero, si por el contrario el sexo es el único instrumento de diversión, unión y comunicación pues he ahí el mayor problema.

A menos que sea algo casual, de lo que últimamente he escuchado mucho, una relación basada en solo sexo no lleva a ningún lado.
Volvamos al ejemplo del Play, jugamos solo con demos, solo con un mando (el básico) y no tenemos memory card…a menos que no tengamos intenciones de ganar o de jugar con el aparatito en cuestión (me refiero al Play para los distraídos) por más de una semana, no nos sirve!! Nos aburre, queremos probar con otro.

Obviamente si quiero algo que dure más tiene que ser completo ¿verdad? Y, de calidad por supuesto.

Entonces, está demás decir que deberíamos concentrarnos en lo que verdaderamente es importante, no digo que el sexo no lo sea, porque lo es, pero digamos que no como un todo sino que como parte de.

Happy Valentine’s day!

martes, 9 de febrero de 2010

I don’t believe in fairy tales


Desde muy pequeñas las niñas sueñan con su príncipe azul. Cuentos como la Cenicienta, Blanca Nieves, La sirenita y demás nos hacen tener la ilusión de que por ahí hay un muchachito dispuesto a todo por nosotras y que al final de la historia terminará cantando canciones de amor en pleno atardecer.

Al mejor estilo de Adal Ramones diría…”Pues no es cierto!!!”
Jugamos con las barbies con el único objetivo de recrear alguna historia de amor donde por supuesto el “Ken” es el hombre más perfecto del mundo; y cómo no lo sería si somos nosotras las que lo manejamos…bah eso sería muy conveniente en la realidad pero no se acerca en lo más mínimo.

La verdad es que los hombres pueden ser tan tiernos, tan atentos, tan caballeros, tan detallistas, tan todo cuando están en la etapa de “la conquista” pero después es la siguiente etapa de “ser ellos mismos” la que no nos cuadra.
Esa es la peor etapa, la etapa del desinterés, porque total ya están contigo, la etapa de “Te llamo luego” de “Hoy salgo con mis patas” o “Si, si yo también te quiero”.

Hay que aceptar que los hombres son tan o más complicados que nosotras, no podría decir que nosotras no somos un tanto distintas al comienzo, cuando conocemos a ESE alguien y estamos tan ilusionadas porque pensamos que es EL, tratamos de ser más dulces y angelicales que de costumbre. Pero hey! Y ellos?? Pasan de llamarte todos los días a contestar tus llamadas, de hacerte un dibujito distinto todos los días para sacarte una sonrisa a no intentar ni siquiera hacerte reir en lo absoluto.

Y ¿por qué son complicados los hombres?, porque al igual que muchas mujeres son volubles pero al contrario de nosotras nunca dicen lo que sienten. ¿Es peor? Por supuesto, alargan un problema que se puede solucionar, pero como todos los problemas se solucionan hablando y eso es algo en lo que los hombres no están muy familiarizados pues malogran todo.

En fin, no hay mujer perfecta ni hombre soportable, pero no hay nada que hacer, lamentablemente nos necesitamos.