
Estaba conversando con un amigo que pasaba por un mal momento, alguien muy importante para él lo había herido de una manera tal que no podía concebir la idea de ser capaz de volver a confiar en alguien.
Sabemos que todas las personas somos distintas, de que existe la tendencia a la traición, a la deslealtad, a la envidia, pues sí, es cierto. Pero no podemos simplemente meter a todos en un mismo saco, no es muy justo.
Me contaba y me decía que el error fue que él siempre tenía la mejor idea de las personas, eso podía engañarlo y muchas veces llevarlo a una inminente traición.
Desde mi punto de vista, y eso era lo que trataba de explicarle, no veía ningún error ni equivocación en pensar lo mejor de las personas, personalmente me parece una estupenda cualidad teniendo en cuenta que el hecho de que pienses lo mejor no significa que te dejes engañar fácilmente y que a la larga se aprovechen de ti.
Entonces me decía, definitivamente mi mayor error es pensar que las personas que me rodean son incapaces de hacerme daño. Evidentemente ese es un error muy grave, todas las personas alguna vez hemos lastimado a alguien, algunas inconscientemente y otras con pura intención, es algo ingenuo pensar que somos inmunes a las acciones y pensamientos de los demás y mucho más si se trata de personas muy cercanas a nosotros.
Pero ¿por qué siempre que alguien nos decepciona, nos traiciona, nos da un lugar mínimo en sus vidas, nosotros comenzamos a analizar nuestros errores?
No estoy refiriéndome a las mentiras piadosas, a “traiciones” que en verdad no lo son, sino a situaciones concretas en las que claramente uno puede darse cuenta que ESA persona no vale la pena en lo absoluto, pero que por alguna razón le damos la importancia que no merece al decidir deprimirnos y no encontrarle sentido a nuestras vidas porque dicha personita escogió aprovecharse de nuestra buena voluntad.
Hey! Despertemos un poquito, está bien bajonearnos porque nos dimos cuenta que hicimos una mala elección pero no más, no busquemos por qués donde no los hay, si te lastiman brutalmente simplemente no vale ni una lágrima, y me refiero a hombres y mujeres, ¡no está demás ser cautos! ;)
