En muchos momentos de tu vida, vas a encontrarte indefenso, débil, sofocado por sentimientos que no sabías que existían pero que simplemente te hunden en una profunda tristeza.
No sabes qué hacer, no quieres hablarlo, no quieres salir, no quieres comer, no quieres escuchar, no quieres absolutamente nada, sientes como si estuvieras viviendo dentro de un cuarto pequeño totalmente negro y vacío.
Esto ya lo has escuchado, nuestra mente es muy poderosa, y por esa razón también nos hace muy frágiles, nuestros pensamientos y penas pueden derrumbarnos, pero también nos pueden hacer las personas más fuertes.
Los pensamientos negativos, el encierro, esa confusión de sentirnos solos y sin salida son momentáneos, son parte de un efecto – reacción por situaciones en nuestra vida que nos ponen a prueba, pueden ser eternos y llegar a ser graves sino los percibimos a tiempo, la diferencia esencial entre esta duración está en el poder de decisión.
Somos realmente seres muy complejos, cada uno muy diferente al otro, vemos algo, pero a través de ojos distintos y todo cambia, un mismo individuo puede observar el mismo panorama, pero en tiempos distintos y ya no lo verá igual, todo cambia, somos parte de un todo que vive transformándose y eso nos transforma. El poder de decisión, así también, no es algo que todos manejemos por igual, hay quienes simplemente no lo toman porque ven en su camino un solo sendero y se dejan fluir por él, y los que sí, que con cierta intención buscan cambiar su destino y tomar control, ya sea a algo positivo o negativo en sus vidas.
Sea cual sea el camino que se tome, siempre es mejor tomar control, pero para hacerlo tenemos que trabajar en nuestra seguridad, en nuestra autoestima, en el dominio de nuestras emociones y en los valores que marcan nuestra vida, ¿por qué debemos trabajar en todo esto? Principalmente porque la decisión es nuestra, y no lo sería con la falta de estos aspectos, debemos convertirnos en personas seguras, fuertes, capaces de reconocer el juego al que muchas veces nuestra mente nos hace entrar y decidir.


